De encantos naturales y belleza irrepetible, así es Icod de los Vinos, ubicado en un lugar privilegiado de Tenerife y popular por su Drago centenario, por sus incomparábles vistas hacia el Teide, sus parajes naturales y sus rarezas volcánicas.

Pero casco urbano no se queda atrás en lo que a belleza se refiere, se trata de un municipio de bellas plazas y parques, con una reconocida arquitectura religiosa y una interesante obra civil que no renuncia al estilo tradicional que caracteriza a Icod.

Popular también por sus fiestas, desde las fiestas patronales de San Marcos, hasta las fiestas de El Amparo, sin olvidar la Procesión del Santísimo Cristo del Calvario, o la fiestas de San Andrés y Santa Bárbara.